Los mejores fragmentos de Angelitos empantanados.

Los fragmentos que encontraras en este artículo son del libro angelitos empantanados o historias para jovencitos del escritor Andrés Caicedo. La ciudad de Cali, Colombia es el escenario para los tres relatos que constituyen el libro, pero no penséis que es necesario ser caleño o colombiano para entender estos relatos, para nada, solo debes recordar las tribulaciones de tu adolescencia, recordar tus amores juveniles, tus esperanzas o desesperanzas de la vida cuando no superabas los veinte años.

¿Es Andrés Caicedo un buen escritor?

Algunos críticos desdeñan la obra literaria de Andrés Caicedo y atribuyen su éxito a su temprana muerte. Recordemos que Caicedo puso fin a su existencia a la temprana edad de 25 años tomándose 65 pastillas para dormir. Eso fue en el año 1977. Argumentan que si fuera tenido una larga vida su obra no fuera repercutido tanto entre la juventud. “Es un escritor de culto debido a su trágica muerte” dirán algunos y algo habrá de cierto en ello; pero de ahí a calificarlo de mal escritor hay mucho trecho.

Frase de Andrés Caicedo
Frase de Andrés Caicedo

Tal vez no esté a nivel del nobel Gabriel García Márquez, pero sus fragmentos logran sumergir al lector en la nostalgia. Quien empieza a leer a Andrés Caicedo queda enganchado, no sale de ese mundo caicedoniano hasta que no ha leído la última frase de obra. Sus relatos seducen hasta el punto de querer sabe más sobre el autor, su familia, su música y su ciudad.

¿De que trata Angelitos empantanados y los libros de Andrés Caicedo?

Hay quien dice que Caicedo tenía el defecto de no saber manejar los narradores, que a veces hablaban los personajes y a veces él interfería en el relato con sus opiniones. Esto es cierto, de esto se encontrara mucho en Angelitos empantanados y en su novela “Que viva la música” ¿Pero es este un defecto que va en deterioro de su obra? No. Ese invadir los terrenos ficticios de sus personajes, hace que sus relatos sean más apasionados, que el lector se identifique aún más con el autor y con lo que quiere decir.

Angeltios Empantanados
Angeltios Empantanados

El lector se pregunta ¿Esto que estoy leyendo ocurrió realmente? Muchos son aquellos que se han adentrado con tal intensidad en su obra que han viajado a Cali en búsqueda de esa ciudad que relata el autor. La ciudad de Cali se convierte entonces en el Macondo Caicedenoiano donde no se extingue la estirpe de los Buendía, sino que toda una juventud se empantana y se pierde para siempre.

De esto trata Angelitos empantanados, de jóvenes que empantanan su vida, de una juventud de la que poco se espera pues han encontrado su grandeza en la tristeza y en la desgracia. Se han despojado del éxito para buscar la decadencia. A continuación pude leer los que para mí son los tres mejores fragmentos de angelitos empantanados. Si le gustan, si se ha identificado con al menos una frase, Cali y Andrés Caicedo lo esperan, pero recuerde esto: “No le abren las puertas a los desesperados

Primer fragmente sobre encontrar y aceptar el destino:

Durante la cierta lucidez que da la camina comprendí lo siguiente: que hiciera lo que hiciera en lo que yo decidiera fuese el resto de mis días, siempre estaría allí esa rabia para entorpecer cualquier acción, un examen final para el que no estudiaría jamás, una lección oral no dada. Entonces decidí convertir aquella rabia en pura tristeza, y la única manera era aceptar con despojamiento mi destino, uno que pocos hombres lo tienen ya: el de romántico desgraciado. Mi única acción de los días no sería otra que pensarla y lamentarme, y a todas esas iría convenciéndome de mi singularidad y mi grandeza.

Segundo fragmento. Sobre la purificación y la libertad:

Solo que también supe que ya no necesitaba ir más al colegio, ni ponerme a estudiar Algebra ni Historia, porque ya para que más. Tal vez volver a nacer. Y si algún día se me ocurría escribir un poema o una novela de vampiros sería inútil: todo lo que tenía que decir se lo había regalado ya a Angelita. Y quede agotado, pero después puro, y luego libre como un pájaro, libre de cultura y de conocimiento.

Tercer fragmento. Sobre la locura y la felicidad en medio de la oscuridad:

Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me han llamado loco. Lo cierto es que aquellos que sueñan sólo de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. Diremos pues que estoy loco. Concedo por lo menos que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lucida que no puede discutirse y que pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y duda que pertenece al presente y a los recuerdos que forman la segunda era de mi existencia. Lo que pasa es que soy muy feliz en la duda y en la sombra.

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