Frases de Una Mujer sin importancia.

Las frases de una mujer sin importancia poseen la ironía y la inteligencia que se palpa en los escritos de Oscar Wilde.  Quien lea esta obra de teatro encontrara semejanzas de estilo con el libro “Retrato de Dorian Gray” del que ya compartimos algunas frases.

En Dorian Gray Lord Henry era el personaje que nos fascinaba por sus inteligentes apuntes, pero ahora en el libro Una mujer sin importancia será Lord Illingworth que nos descrestara por sus punzantes frases sobre la vida, la sociedad y las mujeres. Obviamente la voz de este lord se puede interpretar como la voz del propio autor.

Y hablando de mujeres, el título del libro no defiende el machismos o la misogamia; todo lo contrario se trata de evidenciar las dificultades de la mujer en la sociedad; tanto en la época en que se escribió esta obra de teatro (1893) como en la actual.

Debe entonces leerse estas frases con un ánimo desenfadado y con la mente abierta para disfrutar la suspicacia e inteligencia del autor.

Empecemos con esta frase que una dama le dice a Lord Illingworth, acerca de los celos y la belleza de las mujeres:

Las mujeres feas siempre están celosas de sus maridos, las bonitas nunca.

A lo que él responde con ocurrencia:

Las bonitas no tienen tiempo. Siempre se encuentran ocupadas en estar celosas de los maridos de las demás.

frase sobre casarse de oscar wilde
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El matrimonio puede desgastar el amor y a los integrantes de la relación. El autor dice que arruina la mujer, pero obviamente al hombre también lo menoscaba.

Veinte años de romance hacen que una mujer parezca una ruina; pero veinte años de matrimonio la convierten en algo así como un edificio público.

Tener buena reputación es sinónimo de persona aburrida, sin misterios. Vale más una reputación dudosa que nos cree un aura de persona interesante.

Se puede sobrevivir a todo excepto a la muerte, y soportarlo todo  excepto la buena reputación.

Interesante frase sobre el deber. El ser humano es rápido para dar consejos sobre lo que se debe hacer pero muy lento para aplicarlos a su propia vida.

Frase de una mujer sin importancia.
Frase de una mujer sin importancia.

El deber es lo que uno espera que hagan los demás, pero que nunca hace uno mismo.

La inconformidad, el anhelo de un nuevo amor o de una mejor posición social o económica son el combustible y la mejor motivación para cambiar nuestras vidas.

El descontento es el primer paso en el progreso de un hombre o de una nación.

Cruda frase sobre los hijos:

Los hijos empiezan por amar a sus padres, después los juzgan. Raramente, si es que ocurre alguna vez, los perdonan.

Ciertamente no dejar de ser curiosos que solemos criticar la sociedad, pero nos reusamos a apartarnos de ella. No queremos ser ermitaños, apátridas. Al parecer necesitamos el calor del rebaño.

Estar en la sociedad es sólo un aburrimiento. Pero estar fuera de ellas es una tragedia. La sociedad es una cosa necesaria.

Mira a la mujer con ojos de ajedrecista si queréis entenderla. Sus bocas dicen una cosa pero su lenguaje corporal otra muy distinta:

No intente nunca entender a las mujeres. Las mujeres son cuadros. Los hombres son problemas. Si desea saber lo que una mujer quiere decir realmente, lo cual es siempre peligroso, mírela y no la escuche.

Que doloroso llevarse una desilusión. Que triste saborear la amargura del desamor:

Los hombres se casan porque están cansados; las mujeres por casualidad. Ambos se llevan una desilusión.

Como el lector abra notado la obra nos imprime constantemente la idea de no casarnos, nos advierte de la trampa del matrimonio. Se va muriendo el amor y la felicidad. Nuestros ideales se concretan, se aterrizan con las piedras y los tropiezos de la rutina y la perdida de libertades. Veamos dos ingeniosas frases sobre este tema:

La felicidad de un hombre casado depende de las mujeres con las que no se ha casado.

Siempre enamorados mis queridos lectores:

Uno siempre debe estar enamorado. Esa es la razón por la que nunca debe casarse.

Ayer leía por ahí que tal vez la tierra era  el infierno de otro planeta. Vaya tragedia, por esta razón no nos tomemos la vida tan demasiado en serio. Riámonos de ella.

El mundo se ríe siempre de sus tragedias, porque es la única forma que es capaz de soportarlas.

Terminamos con una de las mejores frases del genio Oscar Wilde:

Las mujeres nos aman por nuestros defectos. Si tenemos los suficientes, nos lo perdonan todo, aún el tener una inteligencia gigantesca.

¿Qué te parecieron estos fragmentos del libro una mujer sin importancia? Déjame tu opinión en los comentarios.

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